La dermatitis atópica afecta a 2 de cada 10 niños menores de 5 años; ver recomendaciones
La enfermedad inflamatoria no es contagiosa, suele aparecer en el primer año de vida y requiere cuidados diarios de la piel
La dermatitis atópica afecta a cerca de 2 de cada 10 niños menores de 5 años en Brasil. Según la Asociación Brasileña de Alergia e Inmunología (ASBAI), aproximadamente 20% de los niños desarrollan la enfermedad, y 60% de los casos se manifiestan en el primer año de vida.
La enfermedad es inflamatoria, crónica y no contagiosa. Suele persistir hasta la edad escolar, con periodos de mejoría y empeoramiento.
Los principales síntomas son piel seca, enrojecimiento, irritación, descamación y picor intenso. En bebés y niños pequeños, las lesiones suelen aparecer en la cara, el tronco, los brazos y las piernas. En los niños mayores, tienden a concentrarse en los pliegues del cuerpo, como detrás de las rodillas y en los codos, con un aspecto más seco y oscuro.
Según el pediatra y alergoinmunólogo Persio Roxo Junior, Profesor de la Facultad de Medicina Ribeirão Preto de la USP y consultor de Biolab Farmacêutica, la dermatitis atópica está relacionada con alteraciones genéticas que comprometen la barrera protectora de la piel. Esto facilita la entrada de irritantes y alérgenos, desencadenando la inflamación.
“La propia sequedad de la piel provoca picores. Cuando el niño se pica, facilita aún más la entrada de irritantes, lo que aumenta la inflamación. Es un ciclo continuo que puede poner en peligro la calidad de vida”., explica el experto.
La enfermedad puede manifestarse de forma continua o en brotes. Los factores que pueden desencadenar o agravar los síntomas son los alérgenos inhalados y alimentarios, la ropa de lana o fibras sintéticas, las infecciones, el estrés emocional, la contaminación, los cambios bruscos de temperatura y los baños prolongados en agua caliente.
En verano, el aumento de la transpiración y los baños frecuentes pueden intensificar la irritación. En invierno, la baja humedad y los baños calientes contribuyen a la sequedad cutánea.
Recomendaciones importantes
La principal recomendación es mantener una hidratación constante. La especialista recomienda baños rápidos y tibios, evitando el uso de estropajos y favoreciendo los jabones líquidos suaves. Las cremas hidratantes con fórmulas ricas en emolientes, sin fragancias ni conservantes, ayudan a restaurar la barrera cutánea.
También es aconsejable lavar la ropa con jabón neutro o de coco y evitar los suavizantes. En algunos casos, es necesario investigar posibles alergias alimentarias, como a la proteína de la leche, sobre todo en lactantes.
Aunque es una enfermedad crónica, la dermatitis atópica puede controlarse con seguimiento médico y cuidados diarios. Una orientación adecuada a padres y cuidadores es clave para reducir los brotes y mejorar la calidad de vida de los niños.
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