La importancia del sueño para el equilibrio físico, mental y emocional.
Pongámonos de acuerdo en una cosa. Dormir no es una pérdida de tiempo, y mucho menos un lujo. Dormir es una parte esencial de nuestra salud, tan importante como comer bien y moverse a diario.
Aun así, muchas personas viven con noches de insomnio. Si se despierta cansado, tiene la sensación de no haber descansado o se pasa el día luchando contra el sueño, no está solo. De lo que no siempre nos damos cuenta es de que, mientras dormimos, el cuerpo entra en un auténtico modo de mantenimiento, trabajando duro para mantenernos sanos.
¿Qué ocurre en el cuerpo mientras dormimos?
A pesar de la sensación de “desconexión”, el sueño es un proceso activo y fundamental para la salud física y mental, ya que cumple funciones biológicas esenciales para el mantenimiento, reparación y desarrollo del organismo.
Una auténtica limpieza cerebral.
Durante el día, el cerebro acumula residuos metabólicos. Es durante el sueño cuando se eliminan los residuos metabólicos, así como moléculas neurotóxicas como el péptido beta-amiloide, asociado al riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Los estudios indican que los trastornos y la privación del sueño en los ancianos están asociados al riesgo de desarrollar demencia, y uno de los posibles factores causales es la eliminación deficiente de proteínas no funcionales.
Protección para el corazón.
Dormir bien es también una forma de cuidar el sistema cardiovascular. Los estudios indican una relación entre el sueño inadecuado y los resultados cardiovasculares, como la hipertensión arterial (HTA), la disfunción endotelial y las arritmias cardiacas. Por todo ello, no es de extrañar que el sueño inadecuado esté relacionado con un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria (EAC), ictus e infarto de miocardio (IM). Los datos epidemiológicos sugieren que tanto el sueño corto (menos de 6 horas) como el sueño prolongado (más de 9 horas) se asocian a un mayor riesgo de muerte cardiovascular y mortalidad por todas las causas.
Emociones más equilibradas.
Una mala noche de sueño va mucho más allá del mal humor. La falta de sueño interfiere en la regulación emocional y aumenta la actividad de la amígdala, la zona del cerebro que integra las emociones e interpreta el miedo. Por este motivo, los estudios han demostrado que la falta de sueño se asocia a un mayor riesgo de ansiedad, depresión, impulsividad y dificultad para concentrarse.
La química del sueño y el equilibrio del organismo.
No dormir lo suficiente afecta directamente al equilibrio hormonal, lo que explica por qué el cuerpo reacciona tan rápidamente cuando no descansa lo suficiente.
Control del apetito.
El sueño influye en las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad. Dormir mal reduce los niveles de leptina (que señala la saciedad) y aumenta los de grelina (que estimula el apetito). El resultado es más hambre, sobre todo de alimentos calóricos, así como un mayor riesgo de aumento de peso y de diabetes mellitus de tipo 2 (DM2).
Crecimiento y reparación del organismo.
La hormona del crecimiento (GH) se libera en su punto máximo durante el sueño. En los adultos, es esencial para la recuperación muscular, el mantenimiento de la masa ósea y la renovación de los tejidos.
Las defensas del organismo
La falta de sueño puede aumentar el estrés y favorecer la liberación de cortisol, que reduce las defensas del organismo, por ejemplo disminuyendo la actividad de las células asesinas naturales (NK) y la producción de anticuerpos, importantes para protegerse de las infecciones.
No dormir lo suficiente afecta directamente al equilibrio hormonal, lo que explica por qué el cuerpo reacciona tan rápidamente cuando no descansa lo suficiente.
Control del apetito.
El sueño influye en las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad. Dormir mal reduce los niveles de leptina (que señala la saciedad) y aumenta los de grelina (que estimula el apetito). El resultado es más hambre, sobre todo de alimentos calóricos, así como un mayor riesgo de aumento de peso y de diabetes mellitus de tipo 2 (DM2).
Crecimiento y reparación del organismo.
La hormona del crecimiento (GH) se libera en su punto máximo durante el sueño. En los adultos, es esencial para la recuperación muscular, el mantenimiento de la masa ósea y la renovación de los tejidos.
Defensa del organismo.
La falta de sueño puede aumentar el estrés y favorecer la liberación de cortisol, que reduce las defensas del organismo, por ejemplo disminuyendo la actividad de las células asesinas naturales (NK) y la producción de anticuerpos, importantes para protegerse de las infecciones.
¿Cuándo hay que prestar atención al sueño?
Existen varios trastornos del sueño, y el cuerpo suele dar señales claras de que algo va mal. Mantente alerta si las notas:
- ronquidos fuertes o pausas en la respiración mientras duerme, que pueden sugerir apnea obstructiva del sueño;
- Dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, con despertares frecuentes;
- somnolencia excesiva durante el día y una mayor probabilidad de sufrir accidentes;
- Cambios en el estado de ánimo y la memoria, como irritabilidad constante y dificultad para concentrarse;
- bruxismo (rechinar de dientes) y/o dolor al despertar, especialmente en la cabeza o la mandíbula;
- Molestias en las piernas al tumbarse, con necesidad constante de moverlas.
Estos signos no deben ignorarse ni normalizarse.
¿Quiere saber más sobre la relación entre salud y sueño? Lea el artículo “¿El insomnio tiene que ver con el corazón?”
Dar prioridad al sueño es cuidar la salud.
El sueño está regulado por nuestro reloj biológico y por la necesidad de descanso acumulada a lo largo del día. Respetar estos procesos marca la diferencia en nuestra salud física, mental y emocional.
Biolab le invita a hacer de la calidad del sueño una prioridad. Los pequeños cambios ya pueden ayudar mucho, como:
- Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse;
- evitar las pantallas antes de acostarse;
- haz que la habitación sea oscura, silenciosa y cómoda;
- crear un ritual nocturno de relajación.
Y si los síntomas persisten, acuda a un médico especialista. Dormir bien no es un detalle, es una parte fundamental para llevar una vida más sana y de mejor calidad.
Fuente: https://semanadosono.com.br/wp-content/uploads/2025/02/DIGITAL-cartilha-semana-do-sono-2025-FEV2025.pdf
https://bvsms.saude.gov.br/o-sono-e-essencial-para-a-saude-17-3-dia-mundial-do-sono/
https://institutodosono.com/artigos-noticias/o-papel-vital-do-sono-para-o-funcionamento-do-organismo/
https://www.frontiersin.org/journals/sleep/articles/10.3389/frsle.2025.1441521/full
https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/15598276251346752
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36841492/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33570509/