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¿Qué es la bioequivalencia y cómo demuestra esta prueba que un medicamento genérico actúa de la misma manera en el organismo?

Publicado en 1 de septiembre de 2026

En Brasil, todo medicamento genérico debe demostrar que produce en el organismo el mismo efecto terapéutico que el medicamento de referencia antes de llegar a las farmacias. Esta demostración no se basa en opiniones, en el historial de ventas ni en la reputación del fabricante. Depende de una prueba específica, realizada con voluntarios sanos y analizada mediante métodos estadísticos rigurosos, denominada estudio de bioequivalencia. Es este estudio el que sustenta, desde el punto de vista técnico y normativo, la confianza en que un genérico actúa de la misma forma que el producto original.

Aun así, muchas personas desconocen qué evalúa realmente esta prueba, cómo se lleva a cabo y por qué la Anvisa la considera el criterio principal para autorizar la comercialización de un genérico. La duda de si “¿funciona igual un genérico?” persiste, en parte porque el concepto de bioequivalencia rara vez se explica de forma accesible fuera del ámbito técnico.

Este contenido explica en detalle qué es la bioequivalencia, cómo funciona la prueba paso a paso, qué se evalúa en cada etapa y quiénes son los responsables de llevar a cabo y supervisar estos estudios. El objetivo es ofrecer una explicación clara, basada en las definiciones oficiales de la Anvisa, para que cualquiera pueda entender por qué existe este proceso y cómo garantiza la calidad de los medicamentos genéricos disponibles en el país.

Bioequivalencia: qué significa este término en la práctica

La bioequivalencia es la demostración de que dos medicamentos con el mismo principio activo, en la misma dosis y forma farmacéutica, presentan un comportamiento comparable en el organismo. Según la definición adoptada por la Anvisa y establecida en la Ley de Medicamentos Genéricos (Ley n.º 9.787/1999), dos productos son bioequivalentes cuando tienen “una biodisponibilidad comparable, al ser estudiados bajo un mismo diseño experimental”.

En la práctica, esto significa que el genérico debe presentar una velocidad y una amplitud de absorción del principio activo similares a las del medicamento de referencia. La prueba no solo evalúa si la sustancia está presente en el comprimido, sino si llega a la sangre o a la orina del paciente de forma compatible con lo que aporta el producto original.

El término “bioequivalente” no significa “idéntico en todo”. El color, la forma, los excipientes y el envase pueden ser diferentes. Lo que debe ser equivalente es el comportamiento del medicamento en el organismo: qué cantidad del principio activo se absorbe y en cuánto tiempo alcanza la concentración esperada en la sangre.

Biodisponibilidad y bioequivalencia: ¿qué relación existe entre ambos conceptos?

La biodisponibilidad es el concepto que mide la velocidad y el grado en que un principio activo se absorbe y pasa a estar disponible en el torrente sanguíneo. Según la Anvisa, se evalúa a partir de la curva de concentración del fármaco en sangre a lo largo del tiempo.

La bioequivalencia, por su parte, consiste en demostrar que dos productos presentan una biodisponibilidad comparable. El estudio compara el medicamento genérico y el de referencia y comprueba si ambos presentan curvas de absorción similares.

Para que te resulte más fácil entenderlo, piénsalo de la siguiente manera:

● La biodisponibilidad responde a la pregunta: “¿Qué cantidad del principio activo llega a la sangre y a qué velocidad?”.”

● La bioequivalencia responde a la pregunta: “¿El medicamento genérico libera el principio activo de forma comparable al medicamento de referencia?”

Sin medir la biodisponibilidad de ambos productos, no es posible afirmar que sean bioequivalentes. Por ello, ambos conceptos van de la mano y suelen aparecer asociados en la normativa sobre medicamentos genéricos.

Cómo funciona un estudio de bioequivalencia, paso a paso

El estudio de bioequivalencia sigue un diseño experimental estandarizado, normalmente de tipo cruzado. Esto significa que los mismos voluntarios reciben, en momentos diferentes, tanto el medicamento genérico como el de referencia. Esta estructura permite comparar el comportamiento de ambos productos en el mismo organismo, eliminando las variaciones individuales que podrían influir en los resultados.

¿Cómo funciona un estudio convencional de bioequivalencia?

  1. Selección de voluntarios sanos: se recluta a un grupo de adultos, sin enfermedades que puedan interferir en la absorción del medicamento, y se les somete a una evaluación médica previa.
  2. Primera fase del estudio: los voluntarios reciben uno de los dos medicamentos (genérico o de referencia, de forma aleatoria) en un entorno controlado. Se extraen muestras de sangre a intervalos definidos a lo largo de varias horas.
  3. Período de lavado: intervalo entre los dos períodos del estudio, con el fin de minimizar la posibilidad de que el medicamento administrado en el primer período influya en los resultados del segundo. La RDC establece un intervalo mínimo equivalente a cinco vidas medias de eliminación del fármaco o del metabolito.
  4. Segunda fase del estudio: los mismos voluntarios reciben el otro medicamento y se someten al mismo protocolo de extracción de sangre.
  5. Análisis de laboratorio: las muestras de sangre se procesan para medir la concentración del principio activo en cada punto de recogida.
  6. Evaluación estadística: se comparan los datos de ambos periodos para comprobar si las diferencias entre el genérico y el medicamento de referencia se encuentran dentro de los límites aceptados por la normativa.

Todos los estudios deben ser aprobados por un Comité de Ética en Investigación antes de comenzar, y los voluntarios participan de forma voluntaria, tras haber dado su consentimiento informado.

Fase clínica, analítica y estadística: qué se evalúa en cada fase

El estudio de bioequivalencia se divide formalmente en tres fases, cada una con responsabilidades y objetivos distintos.

Fase clínica

Es la fase en la que los participantes reciben los medicamentos y se les extraen muestras biológicas. Esta etapa se lleva a cabo en un entorno hospitalario o clínico controlado, bajo la supervisión del equipo del estudio. El objetivo es garantizar que la administración del medicamento y la recogida de muestras se realicen siguiendo estrictamente el protocolo, reduciendo así las variables que puedan comprometer la fiabilidad de los datos.

Durante esta fase, se pueden estandarizar aspectos como los horarios de alimentación e hidratación. El equipo médico registra y realiza un seguimiento de cualquier incidente adverso.

Fase analítica

En esta fase, las muestras biológicas recogidas en la etapa clínica se envían a un laboratorio para cuantificar el principio activo o su metabolito. Los métodos analíticos utilizados deben estar validados, es decir, deben demostrar precisión, exactitud, sensibilidad y estabilidad.

La etapa analítica genera los resultados que se utilizarán en la siguiente fase. La calidad de esta medición es fundamental: los errores analíticos pueden invalidar todo el estudio.

Fase estadística

Los datos de concentración se organizan en curvas en función del tiempo y se someten a un análisis estadístico. Los principales parámetros evaluados son:

● Cmáx: la concentración máxima del principio activo en sangre. Indica el pico de absorción.

● Tmáx: el tiempo necesario para alcanzar dicha concentración máxima.

● AUC (área bajo la curva): representa la cantidad total de principio activo absorbida a lo largo del tiempo. Es el parámetro más importante para evaluar el grado de absorción.

Para que el genérico se considere bioequivalente, los valores de Cmax y AUC deben situarse dentro de un intervalo de confianza de 90%, comprendido entre 80% y 125%, respecto a los valores obtenidos con el medicamento de referencia. Este criterio está definido en la normativa vigente de la Anvisa para estos estudios, la RDC n.º 742/2022, y goza de aceptación internacional, ya que también lo adoptan la FDA (agencia reguladora de Estados Unidos) y la EMA (agencia europea).

¿Quién realiza las pruebas y cómo supervisa la Anvisa los centros?

Los estudios de bioequivalencia los llevan a cabo instituciones especializadas denominadas Centros de Biodisponibilidad/Bioequivalencia. Según la definición de la Anvisa, estos centros son instituciones de investigación que llevan a cabo al menos una de las tres fases del estudio (clínica, analítica o estadística) y asumen la responsabilidad técnica y jurídica de la veracidad de los datos.

Cada centro cuenta con un coordinador responsable de la gestión administrativa de las fases que son de su competencia. El equipo está formado por médicos, farmacéuticos, técnicos de laboratorio y estadísticos.

La Anvisa certifica y supervisa estos centros mediante inspecciones periódicas. La agencia comprueba si las instalaciones, los equipos, los protocolos y la documentación cumplen con las Buenas Prácticas Clínicas y con las normas específicas para los estudios de bioequivalencia. A los centros que no cumplan los requisitos se les puede suspender o revocar la certificación.

Este modelo de control tiene por objeto garantizar que los resultados de los estudios sean fiables y reproducibles. No basta con que el fabricante afirme que su medicamento genérico es bioequivalente: los datos deben proceder de centros certificados, siguiendo protocolos validados y bajo supervisión reguladora.

Si el genérico supera la prueba, ¿funciona igual?

Cuando un medicamento genérico supera el estudio de bioequivalencia, ello significa que ha demostrado que libera el principio activo en el organismo en una cantidad y a una velocidad comparables a las del medicamento de referencia. Desde el punto de vista farmacológico, el efecto terapéutico esperado es el mismo.

Esta conclusión no se basa en suposiciones. Se sustenta en datos de absorción medidos en voluntarios reales, analizados mediante métodos validados y evaluados según criterios estadísticos aceptados internacionalmente.

Algunos puntos importantes para contextualizar esta respuesta:

  • La prueba de bioequivalencia es el mismo criterio que se utiliza en varios países para autorizar los medicamentos genéricos, entre ellos Estados Unidos, Canadá y los países de la Unión Europea.
  • Las diferencias en los excipientes, el color o la forma del comprimido no afectan a la bioequivalencia, siempre que la absorción del principio activo se mantenga dentro de los parámetros exigidos.
  • Aprobar la prueba es un requisito imprescindible para el registro del medicamento genérico en la Anvisa. Sin ello, el medicamento no puede comercializarse.

Por lo tanto, la respuesta técnica es clara: si el medicamento genérico ha superado la prueba de bioequivalencia, su rendimiento es comparable al del medicamento de referencia en lo que respecta a la absorción del principio activo por parte del organismo.

Qué hacer si tienes dudas sobre tu medicamento

A pesar de toda la base técnica y normativa que sustenta la autorización de los medicamentos genéricos, es natural que surjan dudas en relación con el tratamiento individual. Cada persona tiene un historial médico, toma otros medicamentos y puede padecer afecciones que influyan en la respuesta terapéutica.

Si tienes alguna duda sobre el medicamento que tomas, lo más seguro es que hables con el médico que te lo ha recetado o con el farmacéutico responsable. Estos profesionales pueden evaluar tu caso concreto y aclararte si hay alguna particularidad que merezca especial atención.

Algunas situaciones en las que conviene buscar orientación profesional:

  • Sustitución de un medicamento de referencia por un genérico durante el tratamiento.
  • Percepción de la diferencia en el efecto tras un cambio de marca o de presentación.
  • Dudas sobre las interacciones con otros medicamentos que se están tomando.
  • Es necesario comprender mejor cómo actúa el principio activo de su medicamento.

La información técnica sobre la bioequivalencia ayuda a comprender el proceso regulador, pero no sustituye a la evaluación clínica individualizada. Confiar en los medicamentos genéricos tiene una base científica; adaptar el tratamiento a tu situación requiere un seguimiento profesional.

Preguntas frecuentes sobre la bioequivalencia

¿Qué es la bioequivalencia en términos sencillos?

La bioequivalencia es la demostración de que un medicamento genérico libera el principio activo en el organismo en una cantidad y a una velocidad comparables a las del medicamento de referencia. Esta demostración se lleva a cabo mediante un estudio clínico controlado, con la recogida de muestras biológicas y el análisis estadístico de los datos.

¿Cuál es la diferencia entre biodisponibilidad y bioequivalencia?

La biodisponibilidad mide en qué cantidad y a qué velocidad el principio activo de un medicamento llega al torrente sanguíneo o se elimina a través de la orina. La bioequivalencia es la comparación entre las biodisponibilidades de dos productos (genérico y de referencia) para comprobar si son compatibles.

¿Quién realiza el ensayo de bioequivalencia?

Los ensayos los llevan a cabo centros de investigación certificados por la Anvisa, denominados Centros de Biodisponibilidad/Bioequivalencia. Estos centros se someten a inspecciones periódicas y asumen la responsabilidad técnica y jurídica de los datos obtenidos.

¿El ensayo de bioequivalencia se realiza en personas?

Sí. El estudio se lleva a cabo con voluntarios sanos a los que se les administra tanto el genérico como el medicamento de referencia en distintos periodos. Se extraen muestras de sangre para medir la absorción del principio activo. Todo el proceso cuenta con la aprobación de un Comité de Ética en Investigación.

Si el genérico es bioequivalente, ¿funciona igual que el de referencia?

Desde el punto de vista de la absorción del principio activo, sí. El estudio de bioequivalencia demuestra que el genérico libera el principio activo en el organismo de forma comparable al medicamento de referencia, dentro de los criterios estadísticos aceptados internacionalmente.

¿Qué significa el intervalo de 80% a 125% en la prueba?

Este intervalo es el criterio estadístico que se utiliza para evaluar si las diferencias entre el genérico y el medicamento de referencia son aceptables. Los parámetros de absorción (Cmáx y AUC) del genérico deben situarse dentro de este intervalo en relación con el medicamento de referencia, con un nivel de confianza estadística del 90%.

¿Todos los medicamentos genéricos se someten a pruebas de bioequivalencia?

Sí. La aprobación del estudio de bioequivalencia es un requisito obligatorio para el registro de cualquier medicamento genérico en la Anvisa. Sin esta acreditación, el producto no recibe autorización para su comercialización en Brasil.

Fuentes consultadas
https://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/l9787.htm
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/acessoainformacao/perguntasfrequentes/medicamentos/conceitos-e-definicoes
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/assuntos/medicamentos/genericos
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/assuntos/medicamentos/genericos
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/acessoainformacao/perguntasfrequentes/medicamentos/medicamentos-de-referencia
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/assuntos/medicamentos/genericos
https://www.gov.br/anvisa/pt-br/centraisdeconteudo/publicacoes/medicamentos/bioequivalencia/perguntas-e-respostas-742_2022-1.pdf/view
https://anvisalegis.datalegis.net/action/ActionDatalegis.php?acao=abrirTextoAto&cod_menu=8542&cod_modulo=310&link=S&numeroAto=00000742&orgao=RDC%2FDC%2FANVISA%2FMS&seqAto=000&tipo=RDC&valorAno=2022

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